BUENAS PRÁCTICAS AGRICOLAS
La certificación ecológica implica llevar a cabo una serie de prácticas obligatorias en los cultivos. En nuestras parcelas hemos implementado otras acciones innovadoras además de las estrictamente necesarias:
Riego por goteo programado y bombeo solar.
Con el uso de bombeo solar y el riego por goteo optimizamos el uso del agua y disminuimos la emisión de gases de efecto invernadero.
Cubierta vegetal del suelo.
Mejora la estructura del suelo y el posterior triturado in situ de la hierba (abono verde) supone un aporte de materia orgánica favoreciendo los ciclos naturales. Además, la cubierta actúa como hábitat de fauna auxiliar como por ejemplo las mariquitas, que son depredadores de las poblaciones de pulgón.
Instalación de cajas nido.
Ayudan al control de plagas y enfermedades . Por ejemplo, carboneros, herrerillos, abubillas, oropéndolas,…se alimentan de larvas e insectos y búhos, milanos, mochuelos, águilas,.. controlan las poblaciones de conejos, topillos,…
Secado al sol.
Aprovechando la energía del sol en este proceso, disminuimos lo máximo posible el uso de otras energías no renovables.
Control biológico.
Llevamos a cabo un control biológico de plagas mediante el uso de feromonas (confusión sexual) y de Bacillus thuringiensis (es una bacteria biodegradable e inocua para los animales y seres humanos).
Ocas domésticas.
Las ocas son conocidas por su acción desbrozadora. Se alimentan de hierba, pasto y brotes limitando el crecimiento de adventicias. Además, reducen el uso de maquinaria (que afecta al suelo compactándolo) y, al igual que las gallinas, van liberando su estiércol por toda la parcela.
CERTIFICACIÓN ECOLÓGICA
¿Para qué es necesaria la certificación ecológica?
Para establecer un vínculo de confianza entre productor/a y consumidor/a. El distintivo permite que el consumidor esté seguro de que los productos que está consumiendo se han producido en fincas sometidas a los controles e inspecciones necesarias (establecidas en la normativa). Leer más

